Antología benéfica Yo recuerdo: proceso de creación de la portada

La semana pasada compartí por redes sociales la portada de la Antología Yo recuerdo, que saldrá a la venta en muy pocos días. La ilustración, obra de Alba N. F. (Kalisdice), tuvo tan buena acogida que me he animado a compartir por aquí el proceso de ideación y creación de esta. Espero que os guste.

La idea

Idear una portada para una antología siempre es complejo porque la imagen debe recoger la esencia de esta. Debe hablar, de alguna manera, de los relatos que la componen, de lo que hay detrás de ella, todo ello sin resultar demasiado recargado. En el caso de Yo recuerdo, el hilo conductor de todas las historias eran los recuerdos y el olvido.

Conseguir algo que capturara eso era complicado. Intenté buscar opciones que hablaran de los diferentes géneros que componen la antología, así como del alzhéimer, pero era difícil captar algo así. Tras darle varias vueltas, decidí dejar de lado los relatos y centrarme en la temática. Entré en Pinterest, mi fuente de inspiración para estas cosas, y empecé a hacer búsquedas y navegar. Para mí el alzhéimer es como un humo, una niebla que tapa y emborrona todo. Escogí varias imágenes que expresaran de alguna manera lo que supone olvidar parte de tu vida, que mostraran el sentimiento de soledad que supone perderte. Cogí también imágenes en las que una parte de las personas desaparecían en borrones.

Una vez tuve varias imágenes, escribí a Alba. Le expliqué los géneros de la antología y le lancé varias ideas. La primera de ellas tenía a una niña como protagonista con un candil en la mano mientras, las personas que había al fondo estaban en blanco y negro y empezaban a desvanecerse. La segunda idea, que era la que más me llamaba la atención, aunque no tenía imágenes como tal, fue la opción de poner un libro abierto del que salieran imágenes o palabras que se desvanecieran.

Primeros bocetos

Alba se puso a trabajar en la lluvia de ideas que le dejé tanto en formato texto como con las imágenes. Aprovechó mis sugerencias, les dio una vuelta y me presentó estos dos bocetos:

Boceto de una persona de perfil que sujeta un libro abierto. Una especie de humo sale de su cabeza. Está en tonos grises
En la ilustración se ve a una niña de espaldas que sujeta un candil. Delante de ella se ven las piernas de personas que pasan delante de ella. En el suelo vemos el reflejo de la imagen, pero donde en la imagen se ven las piernas solo hay borrones

El primero de ellos tenía una portada más minimalista en la que estaba la idea del libro abierto y una chica sujetándolo. Parte de la chica empezaba a desvanecerse como en una especie de niebla. En el segundo boceto estaba la idea de la niña con el candil. Alba le agregó un reflejo en el cual todo empezaba a desdibujarse. Los colores y la composición podían ser muy bonitos y resultar una portada llamativa.

Fue complicado elegir una de las dos opciones. Ambas me atraían, así que pedí consejo externo para que me ayudaran a decidir. Finalmente optamos por la primera opción, la más limpia, que también era lo que Alba recomendaba para una antología. Una vez decidido, tocaba trabajar con ese boceto. Fue así como llegó la primera versión de la portada sobre la cuál haríamos arreglos.

Primera versión de la portada

Una vez tomada la decisión, Alba trabajó sobre ese boceto para presentarme la portada. Le pasé las guías de Amazon para que pudiera encajar la ilustración con la contraportada y la sinopsis y esto fue lo que me presentó:

Portada completa de la antología en la que en la parte derecha se ve la portada.
Ilustración en la que se ve una chica de perfil que sujeta un libro abierto entre las manos. Se la ve de cintura para arriba. Tiene la mirada perdida, por encima del libro y un gesto como de tristeza. Sobre su cabeza hay una especie como de niebla con una textura que recuerda al agua que emborrona la parte superior de su cabeza. Abajo, la misma niebla empieza a desdibujar un poco su cuerpo y algún trozo del libro. El fondo de la ilustración es claro y ella y la niebla están como en tonos azules grisáceos. En el centro, justo encima del libro, sobre el fondo claro, se lee: Si tu olvidas, yo recuerdo. Arriba del todo, se lee: Antología.

Para la tipografía, la ilustradora jugó con la tipografía que fuera similar al efecto del «agua» que hay en el resto de la ilustración.

Lo primero que pensé al verla fue que era delicada, melancólica y muy bonita. Me gustaba mucho la mirada y el gesto de la chica. Me gustaba, también, el hecho de que el libro se desdibujara.

Con ayuda externa, porque cuatro pares de ojos ven mejor que dos, le pedí varios retoques.

Retoques

Para que la ilustración fuera más potente y se viera que ese «agua», además de emborronar la imagen, le hacía perder el color, le pedí a Alba darle color a ella y al libro. De esa forma crearíamos mucho más contraste y simularíamos esa pérdida de color con el alzhéimer.

Además de eso, le pedí ponerle un poco de pelito a la protagonista y añadimos, en la parte superior, la palabra «benéfica» a la antología e incluimos, también, lo de «varios autores».

Una vez tuvo los cambios, me pasó la portada:

Ilustración en la que se ve una chica de perfil que sujeta un libro abierto entre las manos. Se la ve de cintura para arriba. Tiene la mirada perdida, por encima del libro y un gesto como de tristeza. La chica está pintada con tonos cálidos, terrosos. Sobre su cabeza hay una especie como de niebla con una textura que recuerda al agua que emborrona la parte superior de su cabeza. Abajo, la misma niebla empieza a desdibujar un poco su cuerpo y algún trozo del libro. La niebla es de un color como azul oscuro, con diferentes tonalidades. El fondo de la ilustración es claro. En el centro, justo encima del libro, sobre el fondo claro, se lee: Si tu olvidas, yo recuerdo. Arriba del todo, se lee: Antología benéfica. Varios autores

Resultado final

Como veis, con muy pocos cambios, la ilustración ganó muchísimo. Una vez llegamos a esa imagen, solo quedaba hacer algunos pequeños ajustes para que quedara perfecta. Quería que el «yo recuerdo» destacara por encima de «Si tu olvidas». Para ello bastaría con invertir los colores del título de la antología. Al fin y al cabo, siempre que hablábamos en redes de ella, lo hacíamos como Antología Yo recuerdo.

Le pasé a Alba la sinopsis para poder incluirla en la contraportada y la extensión de la antología (la cual hubo que retocar un par de veces para ajustarla a los cambios en la maquetación tras las pruebas de impresión).

Hicimos unos últimos ajustes en alguna letra del título y retoques en la sinopsis, que no quedó del todo bien a la primera. Tuvimos que retocar, de nuevo, la imagen la semana pasada porque había dos palabras juntas. Gracias, Aizea, por darte cuenta de este detalle.

Fue así como llegamos a la portada que os mostré en redes sociales:

Ilustración en la que se ve una chica de perfil que sujeta un libro abierto entre las manos. Se la ve de cintura para arriba. Tiene la mirada perdida, por encima del libro y un gesto como de tristeza. La chica está pintada con tonos cálidos, terrosos. Sobre su cabeza hay una especie como de niebla con una textura que recuerda al agua que emborrona la parte superior de su cabeza. Abajo, la misma niebla empieza a desdibujar un poco su cuerpo y algún trozo del libro. La niebla es de un color como azul oscuro, con diferentes tonalidades. El fondo de la ilustración es claro. En el centro, justo encima del libro, sobre el fondo claro, se lee: Si tu olvidas, yo recuerdo. Arriba del todo, se lee: Antología benéfica. Varios autores.
En la parte derecha, se lee la sinopsis que dice así: 
Vivimos rodeados de recuerdos. Nuestra vida se compone de ellos. Resulta aterrador pensar que estos podrían desvanecerse para no volver jamás, que cada día podría desaparecer un pedacito de tu vida como si de una pieza de un puzle se tratara. Así es como viven miles de enfermos de alzhéimer en todo el mundo.
Si tú olvidas, yo recuerdo es una antología benéfica que trata el alzhéimer a través de diferentes relatos de distintos géneros. El libro se compone de once historias que hablan del olvido y la importancia de los recuerdos, once historias que van desde el realismo hasta la fantasía, pasando por la ciencia ficción, la contemporánea y el western.
¿Estás dispuesto a adentrarte en estos relatos y perderte entre la maraña de olvidos y recuerdos?

Gracias a Alba, por formar parte de este proyecto y regalarnos su arte por una muy buena causa. Y muchísimas gracias a todos los que compartisteis la ilustración y la comentasteis por redes sociales. Me hizo muchísima ilusión ver que os gustaba tanto como a mí. Si la imagen os pareció bonita, esperad a verla en persona. ¡Es preciosa!

Recordad, el libro saldrá a la venta el sábado 21 de septiembre, Día Mundial contra el alzhéimer, tanto en formato digital como en físico a través de la plataforma de Amazon. Todo lo que recaudemos con su venta se donará a La Confederación Española de Alzheimer y otras demencias (CEAFA).

Compartiré el enlace de compra en mis redes sociales y también lo pondré en la página web. Si no os lo queréis perder, no olvidéis seguirme en:

Un comentario en “Antología benéfica Yo recuerdo: proceso de creación de la portada

  1. Qué guay, Cristina.

    Ya no me paso apenas por Twitter, pero el otro día entré por primera vez en meses y vi los progresos de tu antología, me alegra un montón ver que va viento en popa y el cariño que se ha vertido en este proyecto. A buen seguro que pillaré una copia!

    Héctor (@firapath)

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